«Tomando como modelos a estudiantes y profesores de la propia universidad, busco incansablemente en ellos valores, posturas y comportamientos característicos de cada deidad afrocubana, emparejadas a las formas arquitectónicas con un lazo inquebrantable.
El género de los seleccionados para mí carece de importancia; cada representación de la deidad se presenta libre de clasificaciones. Lo más importante en este panteón de divinidades, es el símbolo de las fuerzas ancestrales y la energía infinita que habita en cada uno de ellos”. La artista