“Fotografío para sentirme viva, para engañar a la muerte. Para asombrarme, para luchar contra la asfixia. Para cortar los barrotes de mi propia prisión y acoger lo desconocido.
Fotografío para jugar con el azar, para tener Fe, para sorprenderme, por el misterio… Para ver la belleza que no logro ver sin la cámara, para dejarme guiar por mi instinto. Para convertirme en lo que fotografío. Convertirse en lo que uno ve, es amar…”.
Maya Dagnino